Tengo poco trabajo últimamente. Todos mis clientes parecen haberse ido a dormir la siesta y, mientras espero que se despierten y me hagan una devolución de la corrección de los dos primeros capítulos de ese libro o me envíen la línea de tiempo prometida hace tanto ídem, revoleo currículums a diestra y siniestra. A raíz de mi buena experiencia con la agencia editorial española, se me ocurrió golpear las puertas del Viejo Continente (además, tengo la doble nacionalidad y manejo el español de la Península al dedillo). Pues bien: las respuestas, hasta ahora, no han sido malas. Imagino que nadie habrá tenido que enjugar una lágrima emocionada ante mi correo, pero no me fue mal. Sin embargo, ninguna respuesta me gustó tanto como esta: ----- Original Message ----- From: [xxx] To: [xxx] Sent: Wednesday, June 17, 2009 5:58 PM Subject: Re: At. Sr. Director. Ofrecido: corrector. Distinguido Juan: Mucho nos place haber recibido su hoja de vida... Lo felicito, es excelente. Pero nosotros no somo...
Crónica más o menos detallada de mis intentos por volver a hallarme sin haberme perdido nunca.